39 -El 1% que casi nadie hace y que lo cambia todo

La mayoría de la gente sobrestima lo que puede hacer en un año
y subestima brutalmente lo que puede hacer en diez.

Ese error tiene nombre en Japón: Kaizen.

Kaizen significa mejora continua.
No grandes cambios.
No revoluciones.
Pequeños ajustes constantes aplicados durante mucho tiempo.

Un 1% mejor hoy.
Otro mañana.
Y otro pasado.

En inversión funciona exactamente igual.

Ahorrar un 1% más de tu sueldo.
Invertir un poco antes.
Reducir una comisión pequeña.
Evitar una mala decisión.
Cositas.

Nada de eso parece importante aislado.
Pero acumulado durante años, lo es todo.

El problema es que el Kaizen no vende.
No es sexy. No excita en el camino.
No es épico, al menos al principio.

Por eso casi nadie lo aplica.

Pero con el paso de los años, verás que si lo aplicas en todo, estarás por encima de la media.

La mayoría busca cambios radicales:
ganar el doble,
ciclarse en dos días,
dar el pelotazo.

Y por buscarlo, no hace nada.

Mientras tanto, el que aplica Kaizen avanza sin hacer ruido.
No presume.
No corre.
No se acelera.

Simplemente repite como una hormiguita.

El interés compuesto no funciona solo con el dinero.
Funciona con los hábitos.
Con las decisiones.
Con la forma de pensar.

Un 1% mejor hoy no se nota mañana.
Se nota dentro de años, cuando miras atrás y ves la distancia que has creado.

Por eso este proyecto no va de convertirte en un experto de golpe.

Ni siquiera va de que seas un experto en finanzas (aunque acabarás sabiendo más que el gerente de la sucursal de tu barrio).
Va de que cada semana entiendas algo más.

De que aprendas de todos los campos de la vida, para que no se cumpla el síndrome de la ventana rota, del que te hablaré más adelante.

De que tomes una mejor decisión y elimines un error.

Eso es Kaizen aplicado a la vida.

No necesitas hacerlo todo bien.
Necesitas hacerlo un poco mejor que antes.

El progreso real no es espectacular.
Es silencioso.

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